En contratos de adhesión —como los que se utilizan en sistemas de compra programada, créditos, medicina prepagada o servicios de telefonía— es frecuente encontrar condiciones impuestas unilateralmente por el proveedor, sin posibilidad de negociación por parte del consumidor.
Lo preocupante es que muchas de estas cláusulas son contrarias a la normativa de protección al consumidor, aunque hayan sido firmadas. En otras palabras: no todo lo que se firma es legal ni exigible.
Cláusulas comunes que podrían ser abusivas:
A continuación, algunas condiciones que aparecen con frecuencia en este tipo de contratos y que pueden considerarse abusivas:
- Penalidades desproporcionadas por mora o cancelación anticipada.
- Facultades del proveedor para modificar el contrato sin el consentimiento del cliente.
- Restricciones al derecho del consumidor de acceder a la justicia ordinaria.
- Imposición obligatoria del arbitraje o mediación, sin que haya sido una decisión voluntaria.
- Renuncia anticipada a reclamar derechos o a ejercer acciones legales.
Estas disposiciones pueden ser declaradas ineficaces por vulnerar principios básicos como la buena fe, el equilibrio contractual y el derecho a la protección frente a prácticas abusivas.
¿Qué puede hacer un consumidor si ya firmó?
Incluso si el contrato ya fue firmado, el consumidor puede:
- Solicitar la revisión del contrato y eliminar las cláusulas abusivas.
- Terminar el contrato de forma anticipada sin penalización, en casos justificados.
- Exigir la devolución de valores pagados si se demuestra un desequilibrio contractual.
- Denunciar ante la autoridad competente si se está siendo afectado por prácticas ilegales.
Es importante no asumir que por haber firmado, ya no hay opciones. El derecho protege al consumidor frente a condiciones abusivas, incluso después de la firma.
Nuestra recomendación
Antes de firmar cualquier contrato, es recomendable revisarlo con detenimiento. Y si ya lo firmó y considera que las condiciones le resultan injustas o abusivas, es posible actuar legalmente para defender sus derechos.
Es un contrato redactado unilateralmente por el proveedor, sin que el consumidor pueda negociar sus condiciones. En la compra programada, este tipo de contratos son comunes y pueden contener cláusulas abusivas que afectan al consumidor.
No. Aunque el contrato haya sido firmado, eso no lo hace automáticamente legal. Las cláusulas que violen derechos del consumidor pueden ser ineficaces o anuladas, incluso después de la firma.
No. Cualquier modificación contractual debe contar con el consentimiento del consumidor. Las cláusulas que lo permitan unilateralmente son consideradas abusivas.
Advertencia:
Este artículo de Lawem Abogados no podrá ser usado como asesoría u opinión legal, en vista de que se trata de un documento puramente informativo.
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Autor: Alex Santacruz